JEANNE DAMAS, LA REINA DE LOS LABIOS ROJOS

A Jeanne Damas (París, 1992) le encanta salir a la calle sin una gota de maquillaje y dejando las ojeras causadas por la noche anterior sin cubrir. Los labios, sin embargo, jamás renuncian a ese color rojo que se ha convertido en su tendencia favorita, en los cimientos de un estilo que ha desembocado en una de las pequeñas casas de moda más exitosas de los últimos tiempos: Rouje (firma que fundó y sigue dirigiendo).

A Jeanne Damas le gusta llevar un bolso en el que ese pintalabios rojo convive en perfecta sintonía con una baguette recién horneada, un ramo de peonías y una cámara de fotos. El bolso, por cierto, ahora es más grande. Jeanne acaba de ser madre y donde antes solo tenía que guardar “sus cosas” ahora ha de hacer espacio a “las cosas” de su pequeño. Así es la nueva vida de esta modelo, influencer, diseñadora, empresaria y actriz –interpreta a Paloma Picasso en la serie Becoming Karl Lagerfeld que acaba de estrenarse en Disney Plus– que se desenvuelve en una agenda de locos con la tranquilidad de quien solo ha de levantarse e ir a por el pan. Tan francés como no responder cuando no te hablan en tu idioma. Que por algo es la lengua natural de Flaubert.

A Jeanne Damas le apasiona el cine y especialmente Pedro Almodóvar. De hecho cualquier colección de Rouje podría pertenecer al diseño de vestuario de Volver. Pero no solo en el séptimo arte encuentra inspiración. Una mujer por la calle, las cerezas brillantes de la frutería de la esquina, una taza de café con la huella de unos labios rojos, merengues, carretes de hilo, limones.

Jeanne Damas es una chica más. La vecina con la que te encuentras en el ascensor y siempre huele bien, y te sonríe. La chica de los labios rojos. Una chica que, en el fondo, es un poco reina.

Glamour: Interpretas a Paloma Picasso en la serie Becoming Karl Lagerfeld. ¿Cómo fue la experiencia?

Jeanne Damas: Ha sido una experiencia completamente nueva y maravillosa. Era la primera vez que he interpretado un personaje de otro tiempo, así que ha sido muy interesante desde el vestuario, la atmósfera… Muy divertido.

G: ¿Hiciste alguna investigación?

J.D: Sí, porque no sabía mucho de ella. Solo conocía su nombre, pero nada sobre su personalidad. Recordaba que había tenido una marca de perfumes, pero poco más. Leí dos libros antes del rodaje, uno de ellos es Beautiful People. ¿Lo conoces?

G: No. No lo conozco.

J.D: Pues lo escribió un periodista inglés que investigó este período, los años setenta. La moda en París en esa época, la relación de Karl e Yves Saint Laurent… Aprendí muchas cosas que desconocía de ese período. Y también leí Kaiser Karl, que es el libro en el que está basada la serie. Y luego investigué sobre la figura de Paloma, porque solo había material sobre su faceta como empresaria en los ochenta en Nueva York o incluso después, pero no en en el momento en el que transcurre la serie. Entonces ella solo tenía 25 años y era el principio de su carrera. Una mujer joven que se buscaba a sí misma y se rodeaba de gente muy cool. Así que pude inventar e imaginar cómo era ella. Y lo interesante es que creo que era un poco tímida, y que usó la moda y su creatividad para expresarse.

“Nunca sigo las tendencias, sigo mi intuición. Me inspira lo que veo en una película o lo que lleva una mujer en la calle”.

G: ¿Tuviste acceso a la ropa real de Paloma o era todo nuevo?

J.D: No había cosas de ella, pero una de las mejores partes de la experiencia y que me ha ayudado a interpretar el personaje ha sido investigar sobre su vestuario. Cuando comencé a trabajar con Pascaline Chaval , la diseñadora de vestuario, que es muy conocida en el cine francés, no se trataba solo de caminar con la ropa sino de la importancia de la parte psicológica del personaje. Se utilizó mucha ropa vintage, de segunda mano, y luego también se trabajó con la casa Chloé para acceder al archivo, donde hay muchas piezas diseñadas por Karl Lagerfeld, así que fue muy divertido. Descubrí que muchas piezas tenían mucho en común con lo que hacemos en Rouje, con ese toque mediterráneo, el toque Almodóvar, con flores y lunares…

G: Hablando de Rouje (firma de la que es fundadora y directora), habéis hecho una colección que se llama Paloma.

J.D: Es gracioso porque cuando rodé la serie, que fue hace un año, estaba en el set pero también estaba trabajando en Rouje, porque se trata de un oficio a tiempo completo. Así que tenía reuniones por zoom con mi equipo, y como estábamos trabajando en la siguiente colección, pues pensé en inspirarnos en el estilo de Paloma y llamarla así. Es un homenaje a ella. Era el momento perfecto, porque casi ha coincidido con el estreno de la serie.

G: En Rouje hay mucho sabor español. ¿Qué opinas del estilo de las mujeres españolas?

J.D: Creo que en España hay una escena muy interesante formada por nuevos diseñadores como Paloma Wool, las chicas de Gimaguas,... Mujeres jóvenes que han creado una escena y un estilo que recuerda mucho al minimalismo de los años noventa y que me encanta. Se siente esa creatividad. Me encantaría ir a Madrid o Barcelona para investigar más. De hecho, en Barcelona está una de mis tiendas vintage favoritas.

G: El estilo español y francés tienen muchas cosas en común. ¿Quizá la naturalidad?

J.D: Sí, la cultura latina, quizá es eso. El labio rojo, que siempre resulta más natural que cuando se hace en Estados Unidos, por ejemplo; el menos es más, no sé…

G: ¿Tu estilo ha cambiado con los años o te sientes la misma?

J.D: Un poco las dos cosas. Tengo un uniforme y mi estilo en realidad es aburrido porque siempre está formado por los mismos elementos: el labio rojo, los vaqueros… Pero sí ha evolucionado con los tiempos porque me siento inspirada por lo que veo y siento, pero nunca sigo las tendencias. Sigo mi intuición y lo que veo en una película o en una mujer en la calle. Pero lo que sí ha cambiado, por ejemplo, es que siempre me han obsesionado los bolsos pequeños, pero desde que soy madre tengo que llevar un bolso grande y ya no llevo solo vaqueros, he incluido pantalones de tejidos más fluidos y confortables. Y ya no se trata solo de tacones, también he descubierto las zapatillas (risas). En cualquier caso, más o menos soy la misma.

G: ¿Qué es sexy para ti?

J.D: En Rouje no nos gusta la palabra sexy, somos más de sensualidad. Para mí es más una manera de llevar tu ropa, de ciertos detalles como un escote en uve, un vestido que se abre con botones… Pero nuestra marca siempre tiene en cuenta el cuerpo. Hay que abrazar tu feminidad y tu cuerpo. Me encanta cuando una prenda se estrecha en ciertas partes o las transparencias. Creo que aceptarse y quererse es algo muy cool. La ropa puede darte esa seguridad y sensualidad.

"Creo que aceptarse y quererse es algo muy cool. La ropa puede darte esa seguridad".

G: Y luego está la comodidad, que también es muy importante para sentirte segura. Y vuestros vaqueros tienen fama de cómodos.

J.D: ¿Sí? Y eso que es complicado, porque en España solo vendemos online de momento. ¿Crees que deberíamos abrir en Madrid?

G: Sería increíble.

J.D: Pues estamos pensando en expandir y ampliar el negocio, así que hemos pensado en abrir algo en España. Creo que Madrid podría ser el sitio perfecto.

G: ¿Crees que existen los errores a la hora de vestirse?

J.D: Pues no sé si existen los errores, creo que depende de tu personalidad. En mi caso, a mí me encanta la simplicidad. Por ejemplo, en una boda me encanta la idea de ir con unos pantalones amplios y un top, y no con un vestido súper sofisticado. A veces algo es chic porque es sencillo. Prefiero ver a la mujer antes que a la ropa. Eso, de hecho, es uno de los cumplidos más bonitos que me han hecho, que cuando una mujer lleva Rouje se ve primero a la mujer.

G: ¿Te sientes diferente desde que eres madre?

J.D: Completamente (risas). Fue un shock cuando me convertí en madre, porque para mí fue muy fácil estar embarazada y después cuando llega el bebé tu identidad cambia y tienes que crear una nueva y adaptarte a un nuevo ritmo. Es todo una cuestión de equilibrio, pero lleva su tiempo.

G: Y hasta ahora, ¿cuál ha sido la mayor lección que la maternidad te ha enseñado?

J.D: Tu hijo te enseña lo que tú le has enseñado. Para mí es difícil porque hay ser paciente y yo no lo soy. Estoy en ello.

G: ¿Y qué va a pasar con Rouje en el futuro?

J.D: Pues primero hemos sido una firma digital, pero enseguida después del covid quise abrir boutiques. Para mí es importante que haya una tienda física. Rouje es un estilo de vida, así que quería boutiques que expresaran eso. Tenemos en Francia y en USA, y ahora queremos expandirnos, quizá un par de boutiques más en Europa, España y alemania quizá, y una más en USA. Quiero que sigamos siendo auténticos, de ahí viene el éxito. Quiero seguir chequeando todas la prendas y llevando casi todas. Así que no quiero que seamos demasiado grandes, pero sí crecer, así que se trata de encontrar un equilibrio.

“Me encanta no llevar ni una gota de maquillaje, incluso dejando las ojeras, y pintarme los labios de rojo. Es muy chic y muy parisino”.

G: Has trabajado como modelo, ahora diseñadora, empresaria, actriz… ¿Hay algo más que te gustaría probar?

J.D: Cantar (risas). No, no, canto fatal. En curioso porque antes de fundar Rouje estuve en una escuela de actuación durante 4 años, también hice castings e incluso actúe en un par de películas muy pequeñas. Pero luego fundé Rouje y se llevó todo mi tiempo, y ahora de repente la actuación ha vuelto a mi vida. En realidad Rouje está muy inspirada en el cine, así es curioso cómo un interés te lleva a otro.

G: Antes comentabas que Paloma Picasso te parecía tímida. ¿Tú lo eres?

J.D: Tengo una carácter ambivalente. Puedo tener mucha confianza para hacer algunas cosas y luego soy muy introvertida y tímida para otras.

G: Te quería preguntar por esa enorme alfombra con estampado de leopardo que tenéis en la oficina de Rouje. ¿Crees que este estampado es la tendencia más universal que existe?

J.D: Para mí no es una tendencia, es un clásico. En Rouje todo pasa por los estampados, así que es un poco raro que hayamos puesto esa alfombra porque allí hacemos muchas pruebas. Lo curioso es que hemos descubierto que el leopardo queda bien con todo.

G: Es un básico.

J.D: Yo quería ponerlo en mi casa, pero mi novio no quiso, así que lo puse en la oficina. Y es perfecto porque así lo veo todos los días.

“A veces algo es chic porque es sencillo. Prefiero ver a la mujer antes que al vestido”.

G: ¿Y tienes una tendencia favorita?

J.D: ¿Los labios rojos son una tendencia?

G: Sin duda.

J.D: Es que me encanta no llevar ni una gota de maquillaje, incluso dejando las ojeras, y pintarme los labios de rojo. Es muy chic y muy parisino: labios rojos con tu cara recién lavada. Y una cosa muy interesante de los labios rojos es que sirven para esconderte y mostrarte al mismo tiempo.

G: Te iba a pedir que me dijeras algo muy parisino.

J.D: Un peu de rouge et voilà! (un poco de rojo y ya está).

Fotógrafo: Marco Van Rijt @marcovanrijt.

Estilista: Dabby Naval @dabby_naval.

Entrevista: María Mérida @mariamerida.

Maquillaje: Magalie Markan @magalie_markan for @b_agency.

Peluquería: Nelson @nelson_hairstylist.

Dirección de arte: Ana Muñoz @poranica.

Talent: Sira Lebón @siralebon.

Asistente de fotografía: Max Zimmerman.

Asistente de estilismo: NOS LO TIENE QUE PASAR LONDIE.

Manicura: Adrienne @b_agency.

Producción: Müge Karaduman @mugeherself.

Producción España: Andrea Vazquez @andrevqz_

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